Aquí pensaban seguir
ganando el ciento por ciento
con casas de apartamentos
y echar al pueblo a sufrir
Y seguir de modo cruel
contra el pueblo conspirando
para seguirlo explotando...
y en eso llegó Fidel
Se acabó la diversión,
llegó el Comandante
y mandó a parar (Bis)
Aquí pensaban seguir
tragando y tragando tierra
sin sospechar que en la Sierra
se alumbraba el porvenir
Y seguir de modo cruel
la costumbre del delito
hacer de Cuba un garito...
y en eso llegó Fidel
Se acabó la diversión,
llegó el Comandante
y mandó a parar (Bis)
Aquí pensaban seguir
diciendo que los ratreros,
forajidos bandoleros
asolaban al país
Y seguir de modo cruel
con la infamia por escudo
difamando a los barbudos...
y en eso legó Fidel
Se acabó la diversión,
llegó el Comandante
y mandó a parar (Bis)
Aquí pensaban seguir
jugando a la democracia
y el pueblo que en su desgracia
se acabara de morir
Y seguir de modo cruel
sin cuidarse ni la forma
con el robo como norma...
y en eso llegó Fidel
Se acabó la diversión,
llegó el Comandante
y mandó a parar (Bis)domingo, 29 de enero de 2012
CARLOS PUEBLA - Y EN ESO LLEGÓ FIDEL
LA HISTORIA LE ABSOLVERÁ
Historia viva del S.XX. Cómo un comandante armado con tan sólo 7 fusiles es capaz de derrotar a uno de los mayores tiranos de la historia e instaurar un régimen socialista en una pequeñita isla que le planta cara al imperialismo. La humanidad le debe el haber hecho que esta alcance las cotas de libertad más altas que la historia a visto. A pesar de la caida de la URSS y tener que vivir con el lastre del bolqueo y el embargo, el Camarada Fidel sigue en la lucha hasta el final.
LECTURA 3 - ¿QUÉ ES UNA CONCEPCIÓN DEL MUNDO? - MANUEL SACRISTÁN.
Una concepción del mundo no es un saber, sino una serie de principios que dan razón de la conducta de un sujeto; a veces sin que este se los formule de un modo explícito. Frecuentemente, las conductas de la vida cotidiana o principios, aunque el sujeto no se los formule, siempre se encuentran explícitos dentro de la sociedad en la que vive. Esa cultura contiene un conjunto de afirmaciones acerca de la naturaleza del mundo físico y de la vida así como de la conducta. La parte teórica de la concepción del mundo está íntimamente relacionada con la parte práctica, con el código o sistema de juicios de valor, etc.
La formulación de la concepción del mundo en la cultura de una sociedad no permite averiguar con toda sencillez cuál es la concepción del mundo realmente activa en esa sociedad, pues el carácter de sobreestructura que tiene la concepción del mundo no consiste en ser un mecánico reflejo de la realidad social. La sobreestructura tiene mucho de ideología. La concepción del mundo carece de dos características que contiene el conocimiento positivista: la falsación y la argumentación analítica.
Una concepción del mundo que tome a la ciencia como único cuerpo de conocimiento real se encuentra por delante y por detrás de la investigación positiva. Por delante, porque, como visión general de la realidad, la concepción del mundo inspira a la investigación positiva. Por detrás, porque, intentará construirse de acuerdo con la marcha de la investigación positiva.
LA CONCEPCIÓN MARXISTA DEL MUNDO
Esta concepción materialista y dialéctica del mundo intenta acabar con la presencia en la conducta humana de factores no reconocidos o idealizados. De esto se desprende que es una concepción del mundo explícita. La liberación de la conciencia de esta concepción del mundo, presupone la liberación de la práctica. La concepción marxista del mundo no puede considerar sus elementos explícitos como un sistema de saber superior al positivo. El marxismo no puede querer más que explicitar la motivación de la ciencia misma, a lo que se llama inmanentismo. El primer principio de la concepción marxista del mundo es que el mundo debe explicarse por sí mismo (el materialismo es lo primero en el marxismo). El segundo principio de la concepción marxista es el principio de la dialéctica, el que se inspira no tanto en el hacer científico-positivo como en las limitaciones del mismo. El análisis reductivo practicado en la ciencia tiene normalmente éxito: la reducción de fenómenos complejos a nociones más elementales y homogéneas permite penetrar eficazmente en la realidad porque permite el planteamiento de preguntas muy exactas. El análisis reductivo permite a la larga la formación de conceptos más adecuados. Precisamente por este reduccionismo que prescinde de la peculiaridad cualitativa lo que se produce son conceptos generales cuyo lugar está en enunciados no menos generales. Con esto se pierde parte de lo concreto, la parte decisiva para la individualización de los objetos.
Los “todos” concretos y complejos no aparecen en el universo del discurso de la ciencia positiva, aunque esta suministra los elementos para una comprensión racional de los mismos. Lo que no suministra es su totalidad, su consistencia concreta.
La concepción del mundo tiene por fuerza que dar de sí una determinada comprensión de las totalidades concretas, pues los humanos tenemos la necesidad de no solo penetrar analítico-reductivamente en la realidad, sino también necesitamos comprender las concreciones reales.
El análisis marxista se propone entender la individual situación concreta (pensamiento dialéctico) sin postular más componentes de la misma que los resultantes de la abstracción y el análisis reductivo científicos. Se intenta comprender las concreciones o totalidades y no es el análisis reductivo de la ciencia positiva.
La formulación de la concepción del mundo en la cultura de una sociedad no permite averiguar con toda sencillez cuál es la concepción del mundo realmente activa en esa sociedad, pues el carácter de sobreestructura que tiene la concepción del mundo no consiste en ser un mecánico reflejo de la realidad social. La sobreestructura tiene mucho de ideología. La concepción del mundo carece de dos características que contiene el conocimiento positivista: la falsación y la argumentación analítica.
Una concepción del mundo que tome a la ciencia como único cuerpo de conocimiento real se encuentra por delante y por detrás de la investigación positiva. Por delante, porque, como visión general de la realidad, la concepción del mundo inspira a la investigación positiva. Por detrás, porque, intentará construirse de acuerdo con la marcha de la investigación positiva.
LA CONCEPCIÓN MARXISTA DEL MUNDO
Esta concepción materialista y dialéctica del mundo intenta acabar con la presencia en la conducta humana de factores no reconocidos o idealizados. De esto se desprende que es una concepción del mundo explícita. La liberación de la conciencia de esta concepción del mundo, presupone la liberación de la práctica. La concepción marxista del mundo no puede considerar sus elementos explícitos como un sistema de saber superior al positivo. El marxismo no puede querer más que explicitar la motivación de la ciencia misma, a lo que se llama inmanentismo. El primer principio de la concepción marxista del mundo es que el mundo debe explicarse por sí mismo (el materialismo es lo primero en el marxismo). El segundo principio de la concepción marxista es el principio de la dialéctica, el que se inspira no tanto en el hacer científico-positivo como en las limitaciones del mismo. El análisis reductivo practicado en la ciencia tiene normalmente éxito: la reducción de fenómenos complejos a nociones más elementales y homogéneas permite penetrar eficazmente en la realidad porque permite el planteamiento de preguntas muy exactas. El análisis reductivo permite a la larga la formación de conceptos más adecuados. Precisamente por este reduccionismo que prescinde de la peculiaridad cualitativa lo que se produce son conceptos generales cuyo lugar está en enunciados no menos generales. Con esto se pierde parte de lo concreto, la parte decisiva para la individualización de los objetos.
Los “todos” concretos y complejos no aparecen en el universo del discurso de la ciencia positiva, aunque esta suministra los elementos para una comprensión racional de los mismos. Lo que no suministra es su totalidad, su consistencia concreta.
La concepción del mundo tiene por fuerza que dar de sí una determinada comprensión de las totalidades concretas, pues los humanos tenemos la necesidad de no solo penetrar analítico-reductivamente en la realidad, sino también necesitamos comprender las concreciones reales.
El análisis marxista se propone entender la individual situación concreta (pensamiento dialéctico) sin postular más componentes de la misma que los resultantes de la abstracción y el análisis reductivo científicos. Se intenta comprender las concreciones o totalidades y no es el análisis reductivo de la ciencia positiva.
VALORACIÓN DEL S.E.M
El concepto que el profesor da a la clase de S.E.M me gusta mucho. Lejos del protocolario curso que dan el resto de profesores que consiste en que el profesor da la charla y luego en enero y mayo te matas a estudiar unos apuntes que ni son tuyos con el fin de no aprender absolutamente nada.
Se puede decir que este curso sí que he aprendido muchas cosas. Ya que me he especializado en la crisis del sistema capitalista, que es el trabajo que he desarrollado junto mis compañeros. Además es la primera vez que hago un trabajo en grupo y creo que es el que mejor me ha salido de todos.
También me ha gustado el comentar noticias y el aprender a través de canciones y fotos. Se he ha hecho el curso muy corto, eso creo que es buen síntoma, ya que me lo he pasado bastante bien. Sí hubiese otra asignatura con este profesor sin duda me la cogería. Otro método en la docencia es posible. Ya que el acutal está desfasado y no vale para nada.
Se puede decir que este curso sí que he aprendido muchas cosas. Ya que me he especializado en la crisis del sistema capitalista, que es el trabajo que he desarrollado junto mis compañeros. Además es la primera vez que hago un trabajo en grupo y creo que es el que mejor me ha salido de todos.
También me ha gustado el comentar noticias y el aprender a través de canciones y fotos. Se he ha hecho el curso muy corto, eso creo que es buen síntoma, ya que me lo he pasado bastante bien. Sí hubiese otra asignatura con este profesor sin duda me la cogería. Otro método en la docencia es posible. Ya que el acutal está desfasado y no vale para nada.
viernes, 27 de enero de 2012
SWEEZY - TEORÍA DEL DESARROLLO CAPITALISTA. TEMA 8
La Naturaleza de las Crisis Capitalistas
El modelo de transacción capitalista D-M-D, introduce según Marx la posibilidad de que se produzcan crisis extraordinariamente complicadas. Si falla un comprador o un vendedor, se produce una crisis en cadena que puede afectar a toda la economía, ya que da lugar a que coexistan mercancías invendibles y necesidades insatisfechas. En este sentido, cada productor ha producido más de lo que puede vender, provocando una crisis de sobreproducción. Hay que buscar las causas en la interrupción de la cadena compra-venta.
La ley de Say sostiene que no puede interrumpirse la circulación D-M-D, y que no puede haber crisis ni sobreproducción. Este es el error de los economistas clásicos: no distinguir entre el sistema de producción simple y el capitalista. Tienen la falsa idea de que la crisis y la sobreproducción son imposibles, que es la idea que Marx rechaza. Según él, en la cadena de compra-venta no se está obligado a comprar solo por haber vendido, produciéndose así la interrupción de la cadena y el posible origen de una crisis. Venta y compra son dos procesos diferentes y diferenciados en el espacio y el tiempo, teniendo sólo en común el dinero como elemento de transacción. Esto supone que uno puede fallar sin que el otro lo haga.
En la forma de circulación M-D-M propia del sistema de producción simple de mercancías, el propósito de cambio es el valor de uso y no el aumento del valor de cambio: es producción para el consumo. Pero en la forma D-M-D, tanto la “D” del principio como la “D” del final representan valor de cambio, y el objetivo es incrementar ese valor. Esto es lo que se quiere decir cuando se dice que el capitalismo es producción para obtener ganancia. Pero esto no significa que el modelo de circulación M-D-M deje de existir. Es erróneo pensar que el obrero tiene un deseo natural de obtener cada vez más ganancia. Por lo que, ante la relación entre D-M-D y el problema de la crisis., hay que tener en cuenta que el interés del capitalista es elevar la tasa de ganancia (volumen del incremento de “D”, con relación a la magnitud de su capital original); mientras que en lo que referente a la posibilidad de crisis no hay diferencia entre la producción simple de mercancías (la relativa al M-D-M) y el capitalismo (D-M-D), ya que las irrupciones de compra-venta afectan al proceso en los dos casos.
La ley de Say sostiene que no puede interrumpirse la circulación D-M-D, y que no puede haber crisis ni sobreproducción. Este es el error de los economistas clásicos: no distinguir entre el sistema de producción simple y el capitalista. Tienen la falsa idea de que la crisis y la sobreproducción son imposibles, que es la idea que Marx rechaza. Según él, en la cadena de compra-venta no se está obligado a comprar solo por haber vendido, produciéndose así la interrupción de la cadena y el posible origen de una crisis. Venta y compra son dos procesos diferentes y diferenciados en el espacio y el tiempo, teniendo sólo en común el dinero como elemento de transacción. Esto supone que uno puede fallar sin que el otro lo haga.
En la forma de circulación M-D-M propia del sistema de producción simple de mercancías, el propósito de cambio es el valor de uso y no el aumento del valor de cambio: es producción para el consumo. Pero en la forma D-M-D, tanto la “D” del principio como la “D” del final representan valor de cambio, y el objetivo es incrementar ese valor. Esto es lo que se quiere decir cuando se dice que el capitalismo es producción para obtener ganancia. Pero esto no significa que el modelo de circulación M-D-M deje de existir. Es erróneo pensar que el obrero tiene un deseo natural de obtener cada vez más ganancia. Por lo que, ante la relación entre D-M-D y el problema de la crisis., hay que tener en cuenta que el interés del capitalista es elevar la tasa de ganancia (volumen del incremento de “D”, con relación a la magnitud de su capital original); mientras que en lo que referente a la posibilidad de crisis no hay diferencia entre la producción simple de mercancías (la relativa al M-D-M) y el capitalismo (D-M-D), ya que las irrupciones de compra-venta afectan al proceso en los dos casos.
La diferencia está en que puede desaparecer la tasa de ganancia o volverse negativa, por lo que el incentivo de la producción capitalista dejara de existir. También puede ocurrir, que se produzca un descenso en dicha tasa y que los capitalistas reduzcan sus operaciones lo bastante como para producir una crisis. En estos momentos, el capitalista debe elegir una de dos opciones: introducir capital a la circulación o conservarlo, aunque pronto tendrá que reinvertirlo para continuar siendo un capitalista.
Lo que ocurre es que ese aplazamiento del capital habrá producido ya una interrupción y provocado seguramente la sobreproducción y la crisis. Por tanto, no es verdad que la tasa de ganancia deba desaparecer o volverse negativa para producir una crisis; sólo con el descenso de ella puede ser suficiente para interrumpir el proceso de la circulación y por tanto dar lugar a una crisis.
Existen dos tipos de crisis: las relacionadas con la tendencia descendente de la tasa de la ganancia y las crisis de realización (realización de valor). Los dos tipos plantean problemas diversos. En un caso, tiene que ver con movimientos en la tasa de la plusvalía y en la composición del capital, quedando intacto el sistema de valor. En el otro, está relacionado con fuerzas todavía no especificadas que tienden a crear un déficit general en la demanda de mercancías, en el sentido de ser insuficientes para comprarlas todas con una tasa de ganancia satisfactoria.
Existen dos tipos de crisis: las relacionadas con la tendencia descendente de la tasa de la ganancia y las crisis de realización (realización de valor). Los dos tipos plantean problemas diversos. En un caso, tiene que ver con movimientos en la tasa de la plusvalía y en la composición del capital, quedando intacto el sistema de valor. En el otro, está relacionado con fuerzas todavía no especificadas que tienden a crear un déficit general en la demanda de mercancías, en el sentido de ser insuficientes para comprarlas todas con una tasa de ganancia satisfactoria.
El punto de partida en ambos casos es un descenso en la tasa de la ganancia; pero lo que está detrás del descenso en la tasa de ganancia, precisa un análisis muy diferente del que requiere lo que está detrás del descenso en la tasa de ganancia en el otro.
SWEEZY - TEORÍA DEL DESARROLLO CAPITALISTA. TEMA 5
La acumulación y el ejército de reserva.
El capítulo comienza describiendo una teórica situación económica estable y sin acumulación de capital, llamada “reproducción simple”. La producción se divide en dos amplias categorías: producción de medios de producción y producción de artículos de consumo, y éstos últimos en otras dos categorías (artículos necesarios para la vida y artículos de lujo). Esto es la oferta total de mercancías. Por otro lado, los ingresos están formados por tres categorías: ingresos que el empresario deberá invertir en medios de producción, la plusvalía que invertirá en consumo y el salario de los trabajadores. Esto se considera la demanda de mercancías. Para que este sistema sea estable, el capital constante usado debe ser igual a la producción total de la rama de bienes de producción, por lo que el capital usado en la rama de artículos de consumo debe ser igual al valor de las mercancías consumidas por los obreros y capitalistas y los dedicados a los medios de producción. Ambas ramas deben interaccionar entre ellas para equilibrar la balanza, cuando el capital variable y las plusvalías de la primera rama sean iguales al capital constante de la segunda, estableciéndose un equilibrio entre la suma de la oferta y la demanda.
Pero la realidad es bien distinta, y el empresario que gasta todos sus ingresos se convierte en la realidad en un empresario que acumula capital. El capital que acumula lo reinvierte para obtener más plusvalía, volver a invertirlo y así sucesivamente. A este modelo se le denomina “reproducción ampliada”. El éxito en la sociedad capitalista consiste en aumentar el capital propio. En contraste con la reproducción simple, está la interrelación entre la oferta y la demanda cuando la acumulación se tiene en cuenta, es decir, cuando los capitalistas no consumen ya totalmente la plusvalía, sino que ésta queda divida en tres partes: una que consumen los capitalistas, otra que se agrega al capital constante y otra que se suma al capital variable. En consecuencia, la acumulación lleva a un aumento en la demanda de fuerza de trabajo. El aumento de demanda implica un aumento en el precio de la mercancía, lo que produce una desviación del precio respecto del valor. Si en el primer caso la fuerza de trabajo se vende en su valor, ahora ya no hay igualdad entre fuerza de trabajo y salarios.
Marx introduce el concepto de “ejército de reserva” o “población excedente relativa” para referirse a los obreros desocupados, que mediante su competencia activa en el mercado de trabajo ejercen una presión constante a la baja en el nivel de salarios. El empresario ha podido sustituir empleados por máquinas para reducir el salario. Por tanto, gran parte de este sector está formado por los que han sido desplazados por las máquinas.
Un estallido de acumulación de capital puede ser el resultado de una apertura de un nuevo mercado o de una nueva industria. En estos casos es cuando el ejército de reserva se vacía y desaparece el obstáculo que frena el alza de los salarios. Pero en cada periodo de crisis se produce eliminación del trabajo y se vuelve a reconstruir el ejército de reserva.
Según las teorías clásicas, los salarios se regulan según factores externos al sistema (población). A estas teorías, Marx añade el empleo industrial y el ejército de reserva. Lo que, en definitiva, viene a explicarnos Sweezy en este capítulo, es que según Marx, el ejército de reserva es formado mediante las innovaciones tecnológicas para economizar trabajo y, gracias a éste, puede continuar acumulándose la plusvalía y los capitalistas seguir enriqueciéndose.
Además, a este respecto, Sweezy destaca la idea errónea de suponer que la acumulación, o bien la introducción de las máquinas para ahorrar trabajo, marche a un paso igual como para mantener un equilibrio entre los salarios y la plusvalía.
martes, 17 de enero de 2012
CUADRO ANALÍTICO DE LA RENTA POR HABITANTE; PRODUCTIVIDAD; TASA DE OCUPACIÓN Y TASA DE ACTIVIDAD.
1.) Análisis del PIB
AÑO PIB en millones de euros
2000 630.263
2001 680.678
2002 729.206
2003 782.929
2004 841.042
2005 908.792
2006 984.284
2007 1.053.537
2008 1.088.124
2009 1.047.831
2010 1.051.342
Analizando la evolución del PIB en esta tabla, se puede observar que en España se produce una entre el año 2000 y 2008, una situación de auge en la economía del país. Entre el año 2008 al 2010, coincidiendo con la etapa de crisis económica y financiera mundial, el crecimiento del PIB del país desciende. Los primeros síntomas de la crisis mundial, ya se empiezan a observar entre el año 2007 y 2008, ya que el crecimiento del PIB entre estos años es menos notable que en los años anteriores.
2.) Análisis de la población, ocupados y activos.
AÑO POBLACIÓN OCUPADOS x106 ACTIVOS x106
2000 40.499.791 15.505,9 18.002,3
2001 41.116.842 16.146,3 18.050,7
2002 41.837.894 16.630,3 18.785,6
2003 42.717.064 17.295,9 19.538,1
2004 43.197.684 17.970,8 20.184,5
2005 44.108.530 18.973,2 20.885,7
2006 44.708.964 19.747,7 21.584,8
2007 45.200.737 20.356 22.189,9
2008 46.157.822 20.257,6 22.848,2
2009 46.745.807 18.888 23.037,5
2010 47.021.031 18.456,5 23.088,9
Analizando la tabla, se entiende que la población en España aumenta unos 7 millones. Esta aumento de los habitantes en el país provoca que también aumente el número de personas activas, el problema, es que el número de personas ocupadas no ha sido partícipe de este auge. Ello se puede observar analizando este fenómeno a partir del año 2007
3.) Cálculo de la renta por habitante, la productividad, la tasa de ocupación y la tasa de actividad.
AÑO RENTA POR HABITANTE PRODUCTIVIDAD TASA OCUPACIÓN TASA DE ACTIVIDAD
2000 15.562,13 € 40.646,65 0,86 % 0,44 %
2001 16.554,72 € 42.156,90 0,89 % 0,44 %
2002 17.429,31 € 43.848,03 0,89 % 0,45 %
2003 18.328,24 € 45.266,74 0,89 % 0,46 %
2004 19.469,60 € 46.800,47 0,89 % 0,47 %
2005 20.603,54 € 47.898,72 0,91 % 0,47 %
2006 22.015,35 € 49.842,96 0,91 % 0,48 %
2007 23.307,96 € 51.755,60 0,92 % 0,49 %
2008 23.573,99 € 53.714,35 0,89 % 0,50 %
2009 22.415,50 € 55.476,01 0,82 % 0,49 %
2010 22.358,97 € 56.963,23 0,79 % 0,49 %
Renta por habitante: Crecimiento acelerado entre el año 2000 y el 2007. Entre el año 2008 al 2010, crecimiento ligero. Ello consecuencia de la crisis financiera y económica mundial., al descenso del PIB y al aumento de la población.
Productividad: Como en la mayoría de los países desarrollados con un sistema capitalista. La productividad en España corresponde en su mayor parte al sector servicios. La tabla indica que la productividad aumentó de forma continua entre el año 2000 y el 2010. Destaca el periodo entre el año 2008 y el 2010, años de la crisis económica y financiera mundial, donde, a pesar del aumento de la productividad, se produce un descenso de la población ocupada mayor que el del PIB.
AÑO PIB en millones de euros
2000 630.263
2001 680.678
2002 729.206
2003 782.929
2004 841.042
2005 908.792
2006 984.284
2007 1.053.537
2008 1.088.124
2009 1.047.831
2010 1.051.342
Analizando la evolución del PIB en esta tabla, se puede observar que en España se produce una entre el año 2000 y 2008, una situación de auge en la economía del país. Entre el año 2008 al 2010, coincidiendo con la etapa de crisis económica y financiera mundial, el crecimiento del PIB del país desciende. Los primeros síntomas de la crisis mundial, ya se empiezan a observar entre el año 2007 y 2008, ya que el crecimiento del PIB entre estos años es menos notable que en los años anteriores.
2.) Análisis de la población, ocupados y activos.
AÑO POBLACIÓN OCUPADOS x106 ACTIVOS x106
2000 40.499.791 15.505,9 18.002,3
2001 41.116.842 16.146,3 18.050,7
2002 41.837.894 16.630,3 18.785,6
2003 42.717.064 17.295,9 19.538,1
2004 43.197.684 17.970,8 20.184,5
2005 44.108.530 18.973,2 20.885,7
2006 44.708.964 19.747,7 21.584,8
2007 45.200.737 20.356 22.189,9
2008 46.157.822 20.257,6 22.848,2
2009 46.745.807 18.888 23.037,5
2010 47.021.031 18.456,5 23.088,9
Analizando la tabla, se entiende que la población en España aumenta unos 7 millones. Esta aumento de los habitantes en el país provoca que también aumente el número de personas activas, el problema, es que el número de personas ocupadas no ha sido partícipe de este auge. Ello se puede observar analizando este fenómeno a partir del año 2007
3.) Cálculo de la renta por habitante, la productividad, la tasa de ocupación y la tasa de actividad.
AÑO RENTA POR HABITANTE PRODUCTIVIDAD TASA OCUPACIÓN TASA DE ACTIVIDAD
2000 15.562,13 € 40.646,65 0,86 % 0,44 %
2001 16.554,72 € 42.156,90 0,89 % 0,44 %
2002 17.429,31 € 43.848,03 0,89 % 0,45 %
2003 18.328,24 € 45.266,74 0,89 % 0,46 %
2004 19.469,60 € 46.800,47 0,89 % 0,47 %
2005 20.603,54 € 47.898,72 0,91 % 0,47 %
2006 22.015,35 € 49.842,96 0,91 % 0,48 %
2007 23.307,96 € 51.755,60 0,92 % 0,49 %
2008 23.573,99 € 53.714,35 0,89 % 0,50 %
2009 22.415,50 € 55.476,01 0,82 % 0,49 %
2010 22.358,97 € 56.963,23 0,79 % 0,49 %
Renta por habitante: Crecimiento acelerado entre el año 2000 y el 2007. Entre el año 2008 al 2010, crecimiento ligero. Ello consecuencia de la crisis financiera y económica mundial., al descenso del PIB y al aumento de la población.
Productividad: Como en la mayoría de los países desarrollados con un sistema capitalista. La productividad en España corresponde en su mayor parte al sector servicios. La tabla indica que la productividad aumentó de forma continua entre el año 2000 y el 2010. Destaca el periodo entre el año 2008 y el 2010, años de la crisis económica y financiera mundial, donde, a pesar del aumento de la productividad, se produce un descenso de la población ocupada mayor que el del PIB.
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